Kane y Hearst o el periodismo de investigación

Posted in Cine, Periodismo with tags , , , , , , , on abril 28, 2010 by cinesymedios

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En 1941 se estreno la película que hoy en día es considerada por muchos como la mejor de la historia del cine: El Ciudadano Kane. Esta obra, creación de Orson Welles que ejerce de director, guionista, productor y protagonista, narra la vida de Charles Foster Kane. El magnate cinematográfico es un reflejo del conocido periodista de la época, William Randolph Hearst. A los 23 años recibe un periódico, con el que consigue hacerse un hueco más que importante en la industria periodística estadounidense. A través de sus publicaciones somos testigos de la forma en la que un personaje con suficientes recursos es capaz de tergiversar la actualidad y cómo a través de sus publicaciones sesga la información para aprovecharse de ella. El único objetivo de Kane/Hearst no fue otro que el de conseguir vender cuantos más periódicos mejor. Esto, como ocurre en la actualidad, le llevo a ser popular por la creación de la Prensa Amarilla y su lema “I make news”. Vemos una vez más como los poderos concentran grandes cotas de poder. Pero en este caso estamos ante una perspectiva diferente. El poder se refiere a hacer que la gente piense lo que queremos que piense y entonces las consecuencias pueden ser terribles, llegando, incluso, a abandonos del poder político.
Pero no todo va a ser crítica a los periodistas. Si el párrafo anterior es cierto, no lo es menos que en muchas ocasiones hayan sido también los propios periodistas quienes han ayudado a la sociedad, al contrario que Kane. En 1972 cinco hombres entraron a la sede del Comité Demócrata Nacional. Lo que, en un primer momento, paso desapercibido para la prensa acabó siendo uno de los mayores escándalos políticos de EEUU cuando tras casi dos años de investigación Carl Bernstein y Bob Woodward, reporteros del Washington Post, destaparon que el presidente Nixon estaba involucrado en los hechos. Esto le llevo a la dimisión junto a muchos de sus hombres de confianza.Estamos hablando, por supuesto, del conocidísimo Caso Watergate Otro ejemplo, más cercano, esta vez en España es el caso del Petromocho. Chema Fernández, periodista de El Comercio, evito que el Principado de Asturias depositase cerca de mil millones de pesetas en una sociedad falsa cuando un inversor árabe se mostró interesado en hacer negocios en la provincia española. Tras varios meses de negociaciones el acuerdo estaba a punto de caramelo cuando el periodista dio a conocer que la operación era una farsa y el tal inversor un desconocido para la empresa que decía representar.
Para concluir podemos decir que los periodistas podemos tener dos caras. Por un lado somos capaces de manipular a quienes confían en nosotros y llevarlos por donde nos propongamos y por otro, con el verdadero periodismo de investigación por bandera, destapar los asuntos más escabrosos y hacer un bien a la sociedad. Si somos bueno, claro.


 


[youtube= http://www.youtube.com/watch?v=tzhb3U2cONs&feature=related]


 


http://www.washingtonpost.com/wp-srv/politics/special/watergate/


http://www.zpub.com/sf/history/willh.html


 

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Murrow vs. McCarthy

Posted in Cine with tags , , , , , , , , on abril 26, 2010 by cinesymedios

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En la década de los cincuenta, en plena Guerra Fría, en EEUU se llevó a cabo una escalofriante persecución de supuestos comunistas. Se denominó Caza de Brujas. Sin embargo, a pesar de la gravedad del asunto hubo un hombre que llevo todo esto aún más lejos, el Senador Joshep McCarthy. Éste expulso del ejército, detuvo, y juzgo sin pruebas a varias personas. Entonces, el conocido periodista de radio y televisión, Edward R. Murrow, denuncio en su programa See it now, de la cadena CBS, los abusos del senador. Finalmente, tras una serie de disputas entre ambos, la clase política dio la espalda a McCarthy, que sufrió una moción de censura, y Murrow fue relegado por su propia cadena del prime time.

Con un buen sentido de la estética, en un blanco y negro que da seriedad a un tema escabroso, George Clooney dirige Buenas Noches y Buena Suerte, una película que narra la historia que acabo de relatar. El film, nominado a seis Oscars, cuatro Globos de Oro y otros tantos premios BAFTA, refleja las dificultades a las que tiene que hacer frente un periodista con moral y la confianza que su jefe debe depositar en él. Cuando hoy parece que solo prima lo económico y posicionarse a favor de unos u otros, aparecen películas que nos recuerdan este tipo de hechos. Para Murrow (David Strathaim) fue más importante defender los derechos de los ciudadanos que su propia tranquilidad. Es una película que merece la pena ver. Nos enseña el modo de trabajar de una redacción y los ataques gratuitos que, en ocasiones, sufren periodistas que únicamente hacen su trabajo de un modo verídico y desinteresado, más allá del interés por informar. A parte de las preocupaciones periodísticas también vemos la forma en la que han de comportarse ante la publicidad los directores, cómo, en la mayoría de los casos, están supeditados a ella.

En este caso, las intenciones del periodista son honestas, sin embargo, otras veces esconden intereses ocultos y el espectador se ve en la tesitura de creer o no lo que le cuentan. Desafortunadamente hoy en día parece que en muchos espacios tienen cabida este tipo de asuntos que más que noticias profieren ataques gratuitos y acusaciones infundadas. Creo que los que son y los que seremos periodistas debemos mirar atrás y apreciar el periodismo de antaño, el periodismo que movía la política, que no provocaba los escándalos, sino que los destapaba, el que era sincero y buscaba, simple y llanamente, informar. Sin más, buenas noches y buena suerte.

 

http://www.filmaffinity.com/es/film374750.html

 

Todo por el Show

Posted in Cine with tags , , , , on abril 24, 2010 by cinesymedios

La primera película de la que hablaré es, a mi juicio, la mejor del histriónico, pero esta vez controlado, actor estadounidense Jim Carrey: El Show de Truman. En ella, su director, Peter Weiz nos muestra un espectáculo, dirigido por Christof, encarnado por Ed Harris, en el que todo gira en torno a un engañado e inocente Truman (Jim Carrey), con una esposa ficticia, un pueblo a su medida, desdichas planeadas y un nombre que lo define, True-Man. Esta película es un Gran Hermano bestial donde se refleja la desesperación de estar atrapado y el miedo a ser observado. Sin embargo, me recuerda también al “todo por la audiencia” de la televisión. Seguir la vida de un hombre no es, ni más ni menos, que lo hacemos hoy en día con programas como Gran Hermano, Operación Triunfo o Supervivientes. Las penurias y desdichas ajenas, el morbo, es lo que, en muchas ocasiones, nos mueve. El Show de Truman no muestra las actitudes reales de una persona. Cuando alguien determina quienes van a ser tus amigos, tus padres, tu pareja, e incluso el clima que va a hacer no eres libre, no actúas independientemente. Eso es, ni más ni menos, lo que ocurre en el citado programa de Telecinco con el “experimento sociológico” de Milá, gente expuesta y dirigida que actúa según los deseos de la audiencia. Otra cosa que nos enseña la película es la contraposición de la vida privada con la pública y es que parece que hoy en día todos estamos expuestos a ser vistos, grabados, fotografiados…  ¿Cómo terminará esto? Vedla y opinad. Por si no nos vemos luego, buenos días, buenas tardes y buenas noches.

Luces, cámaras y…

Posted in Uncategorized with tags , , , , on abril 23, 2010 by cinesymedios

El cine nos permite adentrarnos en paisajes remotos, descubrir criaturas insospechadas, ver de cerca personajes increíbles y conocer momentos de la historia tanto lejanos como recientes. La intención de este blog no es hablar del cine por el cine. Va más allá. Desde un punto de vista personal intentaré hacer referencia a películas relacionadas con el periodismo y los medios de comunicación. Como futuro periodista comentaré mis impresiones sobre las actitudes, problemas y logros de los personajes, sobre su entorno y sobre sus “por qués”. Tratare de trasladar los argumentos a nuestro día a día y establecer relaciones entre ficción y realidad.